«Sé parte del fondo de ahorro para un mañana más seguro»
¿Cuánto dura una historia?
Lo que más nos suena a historia, o más bien a story, tiene que ver con Instagram y dura apenas 60 segundos.
¿No os parece que es demasiado poco tiempo para poder contar una historia? ¿Os imagináis tener una historia personal impresionante y tener que contarla en 60 segundos?
Queremos iniciar esta campaña contando cinco historias, cinco historias de vidas reales que duran de media unos 25 años. ¿Un cuarto de siglo contado en 60 segundos? ¡IMPOSIBLE!
Después de 28 años de labor, Reach tiene muchas historias que contar, igual de impresionantes, igual de largas, igual de importantes, pero hemos elegido estas cinco. Se nos ha ocurrido que sería muy bonito que conozcáis hasta donde llegó lo que un día asumisteis como un proyecto en vuestras vidas: AYUDAR A UN NIÑO O A UNA NIÑA.
Y te preguntarás por qué. En estos 28 años hemos realizado muchos proyectos, llevando nuestras finanzas al límite para alcanzarlos y tocando puertas y corazones que nunca se han cerrado ante la necesidad de tantos niños y niñas.
En el éxito de estas cinco historias hay un factor clave muy importante, sin el cual no hubiera sido posible contarlas hoy: LA CONTINUIDAD.
¡EMPEZAMOS!
Soy Jensell Josué Chavarría Jiménez, tengo 22 años. Reach Nicaragua ha sido una bendición en mi vida académica y profesional. Fue a través de la publicidad que realiza Reach Nicaragua en La Trinidad, Estelí, que me enteré de la Secundaria Reach, donde obtuve una beca estudiantil para poder culminar mis estudios en dicha institución. Sin duda, la calidad que ofrece el Colegio es muy eficaz, porque me ha formado como profesional para enfrentar el mercado laboral.
Estudié Contaduría Pública y Finanzas en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua – Managua (UNAN Managua), en la Facultad Regional Multidisciplinaria de Estelí (FAREM Estelí), donde me gradué en diciembre de 2022.
Estoy muy agradecido con Dios y la Institución Reach Nicaragua, donde actualmente trabajo como Contador desde febrero de 2021. REACH «brinda ayuda efectiva a los niños».
En 7º grado dejé de estudiar porque mis padres no podían pagar mis estudios y fui como voluntaria a la Escuela Reach, Río Verde, en el Chaco Paraguayo, donde una madrina me prometió ayudarme con mis estudios, y así fue.
Soy graduada en enfermería, en la Universidad Adventista del Paraguay, UNAPY. Ahora estoy trabajando en el Sanatorio Adventista Hohenau, en Paraguay, y tengo un hijo de 8 años que cursa 3° grado.
Todavía era un niño, estaba en la escuela primaria y mis padres, de escasos recursos, estaban considerando la posibilidad de que continuara mis estudios en una institución no cristiana.
Puedo recordar cómo llegó la noticia de que la organización REACH estaba ayudando a la gente con sus estudios. Desde entonces cursé toda mi primaria en la Escuela Primaria Adventista de La Trinidad (Nicaragua), que también fue parcialmente financiada por Reach, y la secundaria en el Colegio REACH La Trinidad.
Gracias a la educación obtenida, pude destacarme en concursos intercolegiales (Física y Matemáticas), representando al colegio REACH. Trabajé en talleres como mecánico y luego como gerente en una tienda de repuestos para vehículos. Años después, fui profesor de Física y Matemáticas durante 2 años.
Después de ser maestro, fui llamado a convertirme en contador de la Asociación/Misión Adventista del Norte de Nicaragua. Fui transferido para ser contador en la Escuela Primaria Adventista de Matagalpa.
Actualmente trabajo como Auditor de la Asociación/Misión Adventista del Norte de Nicaragua.
Gracias a Dios y gracias a REACH, por haberme apoyado en mis estudios primarios y secundarios.
Para poder estudiar, yo vivía con mi abuela a 325 km de mi casa, hasta que Reach abrió una escuela justo detrás de mi casa, en Río Verde, Paraguay. Una vez que abrió, mis padres me inscribieron allí y una familia me apadrinó hasta la universidad, en donde he podido estudiar para ser docente.
Estudié en el Instituto de formación Docente. Ahí me gradué en varias especialidades como maestra de nivel inicial, 1⁰ y 2⁰, técnico y asesor pedagógico, y también en la Universidad Metropolitana, en donde he finalizado la licenciatura en las ciencias de la educación. Me he casado y tengo 3 hijos. Mi esposo también es maestro y trabajamos los dos en escuelas públicas.
Reach ha ayudado a toda mi familia. Mi madre ha trabajado como cocinera en la escuela de Reach y ahora está jubilada. Mis hermanos y yo hemos estudiado en la escuela Reach Rio Verde, Paraguay, y a día de hoy, mis hijos también estudian allí.
¡GRACIAS REACH!
Mi nombre es Sonia García. Llegué a REACH Nicaragua en 2003, cuando tenía 6 años. Mis hermanos y yo vivíamos en situaciones de riesgo y extrema pobreza.
Un día, un pastor de la Iglesia Adventista, le sugirió a mi familia que nos mudáramos a REACH, para deshacernos de la violencia doméstica y las situaciones delicadas que vivíamos. Los adultos se encargaron de la gestión y en poco tiempo, mi realidad cambió. ..Reach significó un respiro profundo para mí. Muchas veces pienso que REACH es parecido a las flores, porque fue el momento más hermoso y bueno.
Me permitió crecer en salud, protección, amor, académica y espiritualmente. Estoy muy agradecida con la vida, con Dios, con Reach, por enseñarme a desplegar mis alas, por darme las bases para consolidarme como persona y como profesional.
Lo único que siento es gratitud por darme la oportunidad de haber tenido una vida más feliz, tranquila y sencilla, por ofrecerme un entorno seguro. Lo que siento es gratitud y ganas de seguir ayudando a los demás.
Actualmente tengo 27 años, soy licenciada en psicología, fui voluntaria en la escuela REACH de Nicaragua y fui voluntaria en REACH Honduras. Llevo dos años ayudando a cumplir con la política de protección infantil.
Trabajo en una ONG en Nicaragua, en el área de atención directa. En este lugar acompaño a niños, niñas y adolescentes a crecer en un ambiente seguro, donde se desarrollen sus habilidades y destrezas y se restablezcan sus derechos humanos vulnerados.
Ser parte de esta organización de protección a la niñez, me da la oportunidad de dar un poco de lo que recibí en REACH. Le doy gracias a Dios por los lugares donde me ha puesto y donde he podido servir.





